(Esta es una publicacion que se quedo en el tinetero como muchas otras pero es tan parte de mi que decidi publicarla)
Poco a poco fui avanzando a un ritmo más acelerado que el tuyo, poco a poco me fui alejando de tu lado. Sentimientos que no me ayudaban a permanecer contigo, sentimientos que traicionaron nuestro momento sagrado.
El alejamiento infinito de tener que no tenerte que mirar todo el tiempo... La pura y simple ironía de no querer no poder apreciarte noche y día. La nostalgia interminable de tenerte al lado y no saber si estás tan cerca o tan lejos como antes, y las no ganas de querer comprobarlo.
Los momentos a tu lado se tornaron tormentosos y todo alejamiento tuyo era un motivo para ya no extrañarte. Apreciando las cosas de la vida, dejé de apreciarte. Los largos momentos de letargo atados a tu sonrisa, a la capa de ternura que cubría mis sentimientos, las cosas que vivimos, todo ello nos proporcionaba un motivo más para desmerecer esta paz eterna de encontrarte en mis pensamientos a cada momento.
Espero todavía el poder entender el porque de mis acciones pasadas. Pero todo se vuelve tan nublado cuando vuelve el pasado, y todo tan claro cuando aprecio los instantes actuales en los que respiro un nuevo pensamiento.
Recorrí tantos lugares, y desde la primera vez que dejé de tener la necesidad de volver a tu lado, no retorné jamás, no volteé la cabeza ni por un instante. Presenté mis motivos más rimbombantes a tu mirada para no sentirme desgraciada, para no tener que volver a sentirme comprometida, presionada. Aún las cosas más cuerdas se me hacían una inmundicia, el pensamiento de tener que estar contigo por el simple y puro cuento de que los amores eternos sí existen, que no se han acabado.
La razón por la cual no se cuentan a detalle el transcurso entre el amor y la muerte de los famosos amantes de los cuentos de hadas se me hacía muy claro. Solamente bastaba con notar lo extrañamente triste que es estar atada a una historia, la de querer dejar algo a la memoria...
Mi corazón fue creciendo y mis heridas sanando, la sombra de tu alma, que me arrullaba todas las noches, esta vez me oscurecía el frescor de mis años jóvenes. Recorriendo el mundo de tu mano me percaté que todo es diferente estando lejos de tu lado.
Toqué tantos corazones con mis manos desnudas, alcancé a conocer a tantas personas, que por un momento el conocerte se me hizo mundano, avanzando en el sentido del viento me alejé de tu lado, mientras la brisa refrescaba mi espíritu sereno, tan calmo, tan distante y tu amor tan lejano.
Tantas otras realidades conocí mientras guardabas tu distancia, tantas veces me sentí extasiada lejos de tu costado. Convertí otros cielos estrellados en momentos románticos, regalando mi sonrisa a otros testigos de mi mejor argumento, regalando sentimientos arreglados. Tantas bocas me dieron de pronto la bienvenida, mientras que el tiempo pasaba y tu recuerdo quedaba relegado. Tantos días soleados que pasé lejos de ti, tantos momentos en los que ya no te necesité. .
Tanto vivir mi corazón se volvió fuerte, vigoroso, las cosas ahora tenían mas sentido, la cúspide de mis vivencias las viví sin ti, ahora que me siento lejos veo cuánto aprendí. Cuánto tuve que olvidar.
Mi corazón envejeció y mientras eso iba pasando, me sentí triste, me sentí alegre, me sentí eterna y me sentí temporal, de tal forma que todo ahora tiene su lugar. Mientras tanto nunca giré la cabeza para ver cómo habías quedado, nunca lo hice para no recordar las cosas que había pasado a tu lado. Sin embargo esta vez ya con el corazón cansado sentí que era momento de parar, de pausar por un momento.
Mis pasos que recorrieron el mundo entero daban marcha atrás esta vez, haciendo memoria, y pensando en ti, sentí que no pude dejar de pensarte, que todo lo hecho lo había hecho por no estar a tu lado, sentí tantas cosas, cometí tantos pecados, he vivido cosas increíbles y he sentido que todo estaba ordenado. Y ahora que veo que el mundo entero se ha tornado a mi favor. Que todas las cosas vividas por mi vida las había vivido contigo, que todo eso tú lo habías sufrido y yo lo había gozado. Nunca vi tus lágrimas caer por mirar hacia adelante, nunca escuché tu llanto por oírme cantando. Tiempo después noto lo pasado.
Hice tantas cosas para buscar mi verdadero origen, probando miles de sabores de sentimientos para sentirme a gusto, gastando tantos momentos pertenecientes a otras personas, viviendo de almas como un parásito, nada de ese sentimiento de constante pesar había cambiado.
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