miércoles, 29 de julio de 2009

UN PEQUEÑO CUENTO,,,


Un cuento que escribi cuando tenia 16 años...



CUANDO EL MAR APRENDIO A LLORAR....

¿ Has visto las olas del mar, cómo vienen y van? parece que estuvieran buscando algo. ¿Has probado el agua del mar que tiene sal como si fuera una lágrima?
Pues no siempre fue así. Al principio de los tiempos, el mar era liso como lago, plano como espejo; no tenía ni una ola y su agua era dulce y tranquila, había una princesa que vivía cerca de la playa. le encantaba el mar. Temprano por la mañana salía corriendo hacia él porque le gustaba ver cómo las últimas estrellas desaparecían cuando la luz del sol iluminaba todo. Todos los días se metia a nadar y pasaba horas flotando en las aguas dulces. A veces nadaba tan lejos que la gente se preocupaba y le gritaba desde la orilla que regresara, pero la princesa no hacía caso; le fascinaba el mar y no tenía miedo. En las tardes regresaba a disfrutar del crespúsculo y veía cómo el sol se sumergía en el horizonte.
El mar se daba cuenta de su presencia y poco a poco empezó a enamorarse de ella. Le mandaba agua caliente para que pudiera nadar sin resfriarse. Volvía sus aguas critalalinas para que la princesa viera corales y peces tropicales mientras nadaba, y hasta le pidío al sol que luciera colores espectaculares para que ella quisiera regresar a verlo por la tarde.

Los años pasaron y la princesa se convortió en una preciosa doncella. Era las más linda de todos los reinos cercanos y lejanos.
Una mañana la princesa llegó al mar; esta vez, sin embargo, no reia como acostumbraba hacerlo. Caminaba lentamente, arrastrando los pies por la arena. Se sentó en la orilla, pero no se metió a nadar. Estaba callada y pensativa. comenzó a llorar. Sus lágrimas gordas cayeron al mar, que probó por primera vez el agua salada. la princesa le contó por qué estaba triste.

- No te volveré a ver - le dijo -. Me llevan a un reino rodeado de montañas y bosques, muy lejos de ti.

El mar sintió entonces un terror tremendo, en un instante imaginó la eternidad sin la princesa. Se puso tan triste y la tristeza se conviertió súbitamente en rabia. Enojado, hizo que apareciera una ola inmensa que arrebató ala princesa. Una vez que la tuvo entre sus olas, la cargó con ternura por sus aguas profundas. Cuando la princesa tenia hambre, el mar le mandaba peces que brincaban a su boca.
Cuando se aburria, le enviaba delfines y focas para que la acompañaran. Si tenía sueño, le hacía una cama de algas marinas. Días y días el mar tuvo ala princesa entre sus tiernas olas. Finalmente la depositó en una orilla alejada de todo reino humano, donde sólo él podía visitarla.
Muchos años vivio la princesa en esa costa, sobreviviendo gracias a los tesoros que el mar le dejaba, le daba los peces más suculentos y las conchas más lindas para sus adornos. Le obsequió tantas perlas que la princesa se tejió un vestido entero con esas joyas enhebradas con hilo de alga.
Un día, mientras estaba sentada sobre las rocas sintiéndose un poco sola, la princesa oyó una voz. A lo lejos vio un príncipe que cabalgaba hacia ella.
-Tú eres mi prometida - le dijo él -. Llevo años buscándote a lo largo y ancho del mundo.
El príncipe la tomó en sus brazos y se la llevó.
Entonces el mar llóro tanto que toda su agua se volvio salada.
Desde ese día busca ala princesa ola por ola, por todos los rincones de la tierra, extendiendo los brazos, tratando desesperadamente de encontrarla.

FIN.....

2 comentarios:

Paul Von-Rock dijo...

Ey flaca, recuerdo este cuento al igual que los otros tantos que tienes en ese cuaderno viejo de dibujo, pero mas aun recuerdo el día que me los mostraste cuando querias hacer un libro de cuentos para niños, y tambien un libro de recetas por eso de que cocinas riquisimo, lo que me hace recordar que mañana te llamare para que me digas como preparo el cordero para la cena del sabado. flakis deberias aceptar la oferta de escribir en la columna de la revista que te proponen piensalo te dejo muchos saludos tqm,
Claudia...

Anónimo dijo...

Es una de las historias mas hermosas que he leido. No hay amor sin un poco de egoismo, mi esperanzas sin un poco de cautela. Tienes un don especial bibi, aprovechalo. Un beso enorme desde Chile.