sábado, 5 de septiembre de 2009

FUI YO...



Pude ser el elástico de un calzón barato que ha nadie convenció –a pesar de estar en oferta- y terminó en la bodega; la pistola asesina que inculpó al vagabundo que dormía en el basurero; una de las medallas de un piloto comercial que dejó a su familia por la azafata, o el vaso con agua que tengo en la mesa de noche en mi habitación, para mi sed nocturna, Pude ser una de las gatas que se fueron de noche contigo; la mirilla por la que veo gordo a mi vecino (y delgados y curveados a sus amantes); la enciclopedia que leí en orden alfabético y me sigue esperando en el librero de casa de mis padres, o el pedazo de madera que encalló en una playa fría de mares del Norte años después del naufragio.
Pude ser una de las treinta y tantas colillas que seguramente amanecerán en el cenicero (como sucede en estos últimos días); un celular golpeado que no tuvo funda como otros; la corbata de un comentarista de futbol castrado que imposta la voz o las botas de un soldado que salió con la esperanza de volver y fue sepultado en el lodo, en el campo de batalla, junto a una cartera que escondía recuerdos estúpidos y que eran, lejos de donde estaba, el hilo que lo mantenía atado ala tierra y despierto.
Pude ser cualquiera de las luces de neón que iluminan las calles de esta ciudad, un vaso que se quiebra en el bar al que solía asistir, la maleta destartalada que me sirvió para muchos viajes y que pienso sustituir por otra de mejor marca para mi proximo viaje, un cachorro de veterinaria que jamás fue amamantado y no llora por su madre sino por la incertidumbre. Pude ser la etiqueta que arrancas de tu nueva camisa o alguna de tus cremas para afeitar o la ropa que tienes almacenada en el fondo del closet, la gabardina negra de un judío en domingo, pude ser cualquier cosa, pero no. Fui (soy) yo, la misma que tiene fe en sus sueños, la misma que ama y entrega el corazón por completo, la misma que cuenta los días, la misma que dejo los miedos fuera, la misma que espera que sus pasos tengan sentido, la misma que cree en las señal , la misma que ruega al creador cada noche por ti, por mi , la misma, la que no cambió: paracaídas que no abre, bomba de tiempo bajo la axila.

No hay comentarios: