viernes, 8 de octubre de 2010

Espèrame en el siguiente puerto..


Las cosas importantes para mí no tienen significado, ahora que no estás a mi lado todo se dio por terminado. Hasta ahora los granitos de arena me susurran en silencio tu mirada, la fiereza del mar, antes por mi añorada, me dejan el amargo sabor de tu ausencia; el sol me quema menos y las nubes rechazan su forma y su sentido porque ahora no estás para mirarlas, porque las cosas más inexplicables tienen sentido cuando evoco tu ser, tu sonrisa, tu vida.


Ya hasta la brisa tiene compasión de mí. Ser un navegante en este ondeante valle de lágrimas no tendría sentido si no encontráramos, por fuerza, la razón de nuestro vivir. Y eso eras tú para mí.


Sígueme mirando, donde quieras que estés, mi amado, que todavía no se termina el mundo, ya que "mi mundo" está superditado al número de tus pasos alejándote de mí. Porque cuando miro tus ojos las cosas no parecen tan reales, se me desmoronan los sentimientos y se me rompe el corazón. Saber que tu partida no es más que un asqueroso silencio que me parte el alma en dos, uno para ti y otro para mí. Saber que ahora que el agua, la tierra, tus pasos y mi vida nos aleja hacen que me asuste de saber cuánto voy a vivir con este castigo, porque, al parecer, solamente mi último suspiro me dará la paz que necesito.


Y pues sí, ser un navegante es algo fastidioso, pero un navegante como yo lo es más. Todo el tiempo dejé atrás corazones infelices, caras sollozantes, miradas tristes. Ahora me tocaba a mí ver realmente lo que se siente que te dejen y se marchen a un lugar sin encuentro, un lugar donde ningún mapa revelará su ubicación. Saber que quién espera ahora al regreso soy yo, saber que soportar saber que no estarás.
Sigo mirando el horizonte y mientras siento que te alejas y me alejo no puedo olvidarte, y una lágrima rueda por mis mejillas, y como por cualquier motivo no quiero desperdiciar ni una partícula de tu recuerdo, me bebo la mitad de esas lágrimas, inclinando mi rostro hacia un lado y esperando a que caigan. La desdicha que me embarga hace quiera fallecer a golpes de machete, que quiera ser tragada por el agua que me rodea. La tarde se va dispersando con sus pájaros cantores y las olas entusiasmadas, que en otro momento me hubieran prometido una buena aventura, ahora solamente me dejan la desdicha de saber que nunca más el mar será mi motivación, porque ahora mi motivación es la tierra que pisaste, la tierra que nunca más pisarás, el lugar del cual te alejas y nunca volverás, ya nunca volverás.


Maldito anochecer, porqué tuviste que llevártelo. Sigo con la mirada fija hacia el sol que desaparece y ahora mis gemidos son más sonoros. Mi corazón agonizando pide a gritos que vuelvas a buscarme, que vuelvas a tocarme, a besarme, y miro hacia lo lejos a ver si por algún motivo olvidaste algo y te acercas a preguntarme. Buscando a tientas en la oscuridad, pruebo y me desespero, a ver si por algún sortilegio macabro vuelvo a tenerte cerca mío, pero la mente no me deja ser feliz, y ni aun por compasión me deja volver a sentirte, no me deja saber si tú también estás triste. Las lágrimas no me dejan ni mirar y siento que me duele el corazón, que me duele en realidad el cuerpo en su totalidad, porque me prodigaste tus caricias sin pensar, sin reclamar. Ahora mi humanidad responde a este dolor del alma y el corazón, se compadece de ellos y comparte su dolor. Mañana por la tarde volveré a esta parte de mi barco, a ver si todavía puedo recordarte saludando a lo lejos con tu sonrisa, con los brazos abiertos diciéndome que nunca más me dejarás ir la próxima que vuelva. Hubiera esperado más por parte mía para cumplir también una promesa similar a la tuya. Porque desde la primera vez que te fuiste y nos lo prometimos siempre hubo un vínculo que nos mantuvo cerca, algo que siempre hizo que volvieras, ahora que volviste por última vez las cosas habían cambiado, todo estaba predestinado. Ahora la noche nos aleja aún más de nuestro encuentro. Pienso que ahora debería estar muerta, ya que este dolor es insoportable, la noche es tediosa recordándote, las ojeras que llevo por trasnochar son mi testigo.


Tus manos maltratadas por tanto trabajo y esta estúpida vida, esta maldita vida, que sólo nos dejó ese incómodo sonido en el oído, el de un barco zarpando detrás mío. Prometo buscarte en el siguiente puerto, y en el siguiente y en el siguiente, y prometo que voy a quedarme como estoy, quizás de este modo las cosas vuelvan a ser como antes, quizás de ese modo vuelvas a buscarme, y me esperes en el siguiente puerto. Quizás ahora que no puedes escucharme algo en tu ser te llame a encontrarme. Quizás ahora puedas ver cuánto sufro por tu ausencia y quieras venir a consolarme. Pero si puedes escucharme , espérame en el siguiente puerto y prometo no marcharme, ¿no ves que mis ojos de desangran buscándote?


Sigo mirando al horizonte y no quiero vivir sin antes encontrarte. Espérame en el siguiente puerto, que aunque para mí sea el último en esta vida, prometo no volver en mi partida de ir a buscar. Espérame en el siguiente puerto que si la vida tiene que costarme, por ti me muero para que en la otra vida pueda abrazarte. Como tu bien sabes la vida tiene muchas paradas y una de ellas es la definitiva. Ahora que me lanzo al mar en tu búsqueda espero que cuando el agua salada sofoque mis pulmones y el frío de la noche me arrebate lo que me queda de tranquilidad, en mi agonía te pueda encontrarte, porque tú eres mi puerto final.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que puedo decirte de nuevo que no tengas ya en cuenta Bibi, que idea puedo ofrecer en este espacio que tu no la hallas ya entendido? aunque no estoy familiarizado contigo un escrito tan oscuro como este aun asi me encanto muchisimo, como siempre la pasion con la que imprimes tus emociones sigue intacta pero ahora te expresas de una manera tan distinta pero por supuesto.



Solo puedo imaginar vagamente por lo que estas pasando en estos momentos, es como si tu corazon estuviese dividido como dos caras de una misma moneda, por una parte gozas de una inmensa felicidad que compartes con tus angelitos y por otro lado sufres la traicion de un amor que se habia jurado al infinito.



Realmente esta es solo una estrecha opinion de un don nadie en un tema tan complicado con tantos puntos de vista tan distintos, se que tu amor aun es inmenso, sea para una persona autentica o solo a una idea erronea que tuviste de alguien desconocido, pero te en cuenta mi creencia de que el tiempo y la distancia lo cura todo, se que para ti aun es muy pronto siquiera pensar en la posibilidad de olvidar, superar esto y darle de nuevo una oportunidad a tu corazon en amar otra persona, de una forma figurativa das sentencia final a este hermoso sentimiento pero recuerda amiga mia que el dia en que dejamos de luchar es cuando empezamos a morir y tu no puedes rendirte aun, no seas ingenua, egoista, eres joven y ahora cargas con personitas que dependen en todo de ti, un grandioso futuro aun tienes por construir.



Mis opiniones pueden ser crudas, dolorosas y bastante directas en ocasiones, dices que el amor de tu vida ya lo habias encontrado, tu alma gemela, tu principe azul, pero yo creo que te has equivocado, el amor de tu vida es aquel que se queda contigo, quien decide empeñar toda una vida solo por estar junto a ti, no es aquel que te hace sufrir de esta manera no es aquiel quien te da un puñetazo por la espalda y puedes seguir firme con estas tus ideas por bastante tiempo en el futuro pero llegara el momento cuando en tu cabeza esto que vives hoy solo sera un recuerdo, una experiencia vivida que ayudo en parte ser de ti una mejor persona.



Asi es que no me vengas con que tu corazon lo cierras en definitiva, aun existe aquella persona digna de tu amor y capaz de entender a la perfeccion lo que uno puede tener junto a ti.



Como sea, ja ja que se yo de la vida que tu no hallas ya vivido, pero pues aunque siento que mis palabras se apagan en un vacio, aun asi as de tenerlas.